EL ORIGINAL DE DIOS


CARLO ACUTIS

EL ORIGINAL DE DIOS

Carlo Acustis se ha convertido en el joven “influencer” italiano de la era digital. A sus 15 años e inmerso en el mundo de las nuevas tecnologías, no se dejó absorber por ellas, sino que encontró su camino de realización personal en el seguimiento de Cristo por el camino de la santidad. Antes de morir decía a su madre: “Muero feliz, porque no pasé mi vida desperdiciando mi tiempo en cosas que no agradaban a Dios”.

Palabras suyas: “Todos nacemos como originales, muchos mueren como fotocopias”. Sí todo hombre es una creación original de Dios, cada hombre es único e irremplazable, hijo amado de Dios de forma particular. Pero muchas veces en vez de vivir esa realidad nos hacemos “fotocopia” de una moda, de un personaje, de ideologías que nos alejan de vivir nuestro ser “original”.

Carlo tuvo otro proyecto, no quiso ser fotocopia: “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”. Este fue el secreto de su vida alegre, plena, feliz a pesar de las dificultades y de la leucemia que segó su vida tan temprano: Vivir con Jesús, para Jesús y en Jesús.

Vivir la santidad es el camino del verdadero logro, del pleno, del feliz, es ser fiel al original creado por Dios a su imagen, en libertad, en bondad, en amor.

Pocas veces nos planteamos cuánto debe la humanidad a los santos. Pensamos en sus vidas como perdidas mientras que ellos nos hicieron un gran bien, el mayor bien: nos muestran con su ejemplo que el camino del seguimiento de Cristo es posible hoy, en pleno siglo XXI, en plena era digital. Que nuestra vida es mucho más que las redes, que los avances, que el ciber espacio…

Que nuestra vida no vale por los “like”, sino por la intensidad del amor, de la verdad, de la fe y del bien que haces a los demás. ¡El santo es el gran bienhechor de la humanidad!

Estamos en época de incertidumbre, de intranquilidad, de impotencia ante tanto y tan gran mal. Jesús nos invita también a seguirlo, a escucharlo y confiar en Él.

También hoy Jesús nos ofrece la asistencia del Espíritu santo para alentarnos y fortalecernos. Pero la decisión es nuestra, de cada uno. Leer más...


“La santidad es la vía normal del cristiano: No está reservada a pocos elegidos, sino abierta a todos.” S. S. Benedicto XVI

¿Los cristianos de hoy estamos corriendo hacia la meta de la santidad como Carlo? ¿o vamos en dirección contraria? Quo Vadis?


Estadística de la evolución de católicos practicantes en el mundo.

¿A qué nos lleva la ausencia de Dios en nuestras vidas? ¿Hemos reemplazado la carrera a la santidad por otras metas? Quo vadis...?


Los verdaderos ‘influencers’ de la humanidad

En las vicisitudes de la historia, han sido los verdaderos reformadores que tantas veces han elevado a la humanidad de los valles oscuros en los cuales está siempre en peligro de precipitar; la han iluminado siempre de nuevo lo suficiente para dar la posibilidad de aceptar -tal vez en el dolor- la palabra de Dios al terminar la obra de la creación: “Y era muy bueno”. Basta pensar en figuras como san Benito, san Francisco de Asís, santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola, san Carlos Borromeo; en los fundadores de las órdenes religiosas del siglo XIX, que animaron y orientaron el movimiento social; o en los santos de nuestro tiempo: Maximiliano Kolbe, Edith Stein, madre Teresa, padre Pío. Los santos, como hemos dicho, son los verdaderos reformadores. Ahora quisiera expresarlo de manera más radical aún: sólo de los santos, sólo de Dios proviene la verdadera revolución, el cambio decisivo del mundo.” S.S Benedicto XVI


“A la Madre Teresa de Calcuta le preguntaron una vez cuál sería, según ella, lo primero que se debería cambiar en la Iglesia. Su respuesta fue: ‘Usted y yo’.”


Otros jóvenes como Carlo Acutis también comprendieron muy pronto el sentido de su vida y su misión en la tierra. Todos ellos tienen algo en común: “corrieron hacia la meta” sin pérdida de tiempo…


"¿Qué dejaréis vosotros a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis construyendo algo que durará? ¿Estáis viviendo vuestras vidas de modo que dejéis espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, rechazarlo incluso en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la «fuerza» que el Espíritu Santo está ahora dispuesto a derramar sobre vosotros? ¿Qué herencia dejaréis a los jóvenes que os sucederán? ¿Qué os distinguirá?

El mundo tiene necesidad de esta renovación. En muchas de nuestras sociedades, junto a la prosperidad material, se está expandiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un larvado sentido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros semejantes han cavado aljibes agrietados y vacíos (cf. Jr 2,13) en una búsqueda desesperada de significado, de ese significado último que sólo puede ofrecer el amor? Éste es el don grande y liberador que el Evangelio lleva consigo: él revela nuestra dignidad de hombres y mujeres creados a imagen y semejanza de Dios. Revela la llamada sublime de la humanidad, que es la de encontrar la propia plenitud en el amor. Él revela la verdad sobre el hombre, la verdad sobre la vida.

S.S. Benedicto XVI, Hipódromo de Randwick, Domingo 20 de julio de 2008, XXIII, Jornada Mundial de la Juventud

El santo es el fiel al Original, grupo Quo Vadis? Leer más…

“Del ‘no querer ser uno mismo’, del negarse a colaborar en la realización de la propia entidad, de esta interna desavenencia del hombre con lo que es, de la pereza en suma, brota entre otras cosas, según nuestros antepasados, la ‘errática inquietud del espíritu’.” Acerca de la autorrealización: Esperanza y desesperación ocultas, Josef Pieper. Leer más…

¡Las grandes dimensiones del tiempo!, S. S. Juan Pablo II Leer más…

“No seáis perezosos. Uniros a Cristo y sed santos” Leer más…

Tener un Plan de vida Leer más…


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