La canción de la vacuna - ¿ficción o realidad?

En la canción infantil de la compositora argentina María Elena Walsh conocida como “El brujito de Gulubú” o “La canción de la vacuna”, se nos narra lo ocurrido en una aldea en la que un brujo hechiza a hombres y animales. Hasta que llega un médico con una mágica vacuna -que aplica incluso al mismo brujito- y que consigue acabar con todas las hechicerías.

Toda la esperanza y la felicidad de los habitantes de Gulubú fue la portentosa vacuna, que conseguía volver todo a su normalidad.

En la actualidad, a nivel mundial, una gran mayoría de las personas depositan su esperanza y su seguridad en las #vacunas contra el #Covid. Pero ¿tendrán el poder de devolvernos la normalidad perdida hace un año? La realidad está lejos de ser como en Gulubú.


Estas vacunas no nos aseguran la remisión de la #pandemia.

  • Ni mucho menos nos devolverán a nuestros seres queridos fallecidos, ni la fortaleza perdida a quienes han padecido la enfermedad.

  • Tampoco resarcirán de los daños psicológicos provocados en muchas personas por el pánico, el miedo, el aislamiento…

  • Ni harán que nuestros estudiantes recuperen el tiempo perdido (estudios demuestran que el rendimiento escolar ha bajado, mientras que el estrés y la adicción a las tecnologías en los estudiantes ha subido. Incluso, la cifra de adolescentes que acuden a la pornografía ha aumentado durante el confinamiento).

  • Se han perdido cientos de millones de empleos… y la pandemia de #Covid19 ha hundido la economía mundial en la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.

Queramos o no, ¡la normalidad ya no será la de antes!

Entonces, cabe que nos preguntemos si las vacunas que nos presentan son realmente la solución a la pandemia del #Covid. Más aún, si son una solución eficaz y segura y si podemos -y queremos- asumir los riesgos que traen consigo para nosotros y nuestros seres queridos.


LEER MÁS: ACERCA DE LAS VACUNAS CONTRA EL COVID 19

  1. "Nunca se había probado ni aprobado antes". Estos productos farmacéuticos no están aprobados, se encuentran en fase experimental. Han pasado las fases I, II y III, pero falta concluir la IV, en la que se evalúa la efectividad y seguridad del fármaco “en la vida real”.

  2. ¿Se están usando directamente seres humanos para experimentar sus efectos? Ficha técnica de vacuna Pfizer.

  3. Existe el riesgo al introducir material genético en nuestro organismo con consecuencias impredecibles. Dr. Francisco Molino Olmedo.

No hay evidencia científica de que sea segura y eficaz.

¿Dónde poner entonces nuestra esperanza y de dónde sacar la paz que de ella deriva?

Debemos decidir cómo queremos vivir esta nueva etapa mundial. Pero para decidir con libertad, y al tiempo con acierto y responsabilidad, debemos formar nuestra conciencia, informarnos debidamente y hacer el esfuerzo de dedicar un espacio de tiempo a una reflexión crítica de los acontecimientos.


Además, para un creyente, la dimensión de la fe nunca puede estar desvinculada de la realidad.


Por encima de todo, hay un Dios providente y amoroso que nos cuida y vela por nosotros. No nos quita el mal que nosotros mismos sembramos o nos hacemos unos a otros, pero nos acompaña, nos fortalece y nos asiste para afrontarlo. Nos da la seguridad y la paz de la felicidad eterna, aun en medio de las contrariedades de esta vida, por penosas y difíciles que sean. ¡Esa es nuestra esperanza!


LEER MÁS: La verdadera SOLUCIÓN: LA ESPERANZA.


Una cosa es segura: que un día -antes o después, por una causa u otra- vamos a partir de este mundo. Nuestra esperanza no se puede apoyar, por lo tanto, en evitar el dolor, la muerte ni la enfermedad.

Nuestra esperanza debe apoyarse en Dios, el único capaz de dar sentido y valor al dolor, a la muerte y a la enfermedad.


En la canción del brujito de Gulubú: existe una solución que devuelve la paz y la alegría, ¿ficción o realidad?... Depende de dónde pongamos nuestra esperanza. Depende de en qué cimentemos nuestras expectativas y con qué sentido afrontemos la vida.


Nuestra invitación:

Reflexiona y decide con responsabilidad, en coherencia con tu fe y con la verdad.


2790 visualizaciones